en honor a

Álvaro Roldan Ochoa

A todos nos ha pasado que en algún momento de nuestra vida no contamos con el dinero suficiente para cubrir nuestros propósitos; por lo tanto, nos vemos en la obligación de acudir a herramientas financieras, como las casas de empeño, para salir de apuros.


Sin embargo, pocos saben que estos establecimientos son una forma de préstamos que ha existido desde hace años atrás. 


Según cuenta la historia, las casas de empeño surgieron desde hace más de tres mil años en la antigua China, donde los agricultores mal pagados podían obtener un préstamo a corto plazo utilizando sus herramientas y equipos como garantía.


Años después, estos recintos fueron surgiendo en la Grecia temprana y el Imperio Romano como alternativa de financiamiento con tasas bajas de intereses para las personas de escasos recursos que necesitaban una urgencia puntual de dinero.


Para la Edad Media, las mayores dinastías con poder financiero tuvieron la capacidad de costear los gastos de varios estados y guerras, mientras que a cambio del servicio recibían joyas preciosas como promesa, incluso, se dice que los viajes de Cristóbal Colón fueron financiados mediante esta práctica. 

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MUNDO - A TU BOLSILLO

TRANSFERENCIAS SEGURAS

“No es sobre las ideas. Sino sobre hacer que estas se vuelvan realidad.” —Scott Belsky, cofundador de Behance. e. 

PUERTO CABELLO 

“Nunca empieces un negocio solo para ‘hacer dinero’. Empieza un negocio para hacer una diferencia.” —Marie Forleo, emprendedora. 

MAS DE 10.000 CLIENTES

“La manera de empezar es dejar de hablar y empezar a hacer.” —Walt Disney, empresario, guionista y productor de cine. 

SERVIMOS

“Siempre da más de lo que esperan de ti.” —Larry Page, cofundador de Google

CONFIANZA

“No importa qué tan lento vayas mientras no te detengas.” —Confucio, reconocido pensador chino.

FAMILIA

“No tengas miedo al fracaso. Ten miedo de no intentarlo.” —Roy T. Bennett, autor. 

Refranes de negocios

En este cuento, de creación propia, te hablo de lo importante que es para tu empresa cuidar a las personas que trabajan contigo. Se suele decir que el orgullo precede a la caída, y no importa lo bueno que seas en lo que haces. Si no te aseguras de que las personas que están a tu lado son las adecuadas y están satisfechas, el detalle más tonto puede provocar daños incalculables. Te lo podría explicar el caballero.


El caballero y su escudero

Ciertamente, muchas tareas y objetivos que nos proponemos son muy difíciles de conseguir. Incluso, para la mayoría de las personas, tener la idea de montar una empresa es una locura. Más de uno va más allá de la calificación de difícil, para directamente hablar de “imposible”. El cuento de la cucaña te enseñará que a veces lograr un objetivo extremadamente complicado no resulta tan imposible. Tu capacidad para alcanzarlo quizás no tenga nada que ver con las aptitudes que tengas, sino con otro factor diferente, que probablemente puedes imaginar.


La cucaña imposible

¿Te imaginas ir a un sastre, que te hagan un traje a medida, que te lo manden a casa y no te pidan el dinero de la factura? Esta situación un poco extraña es lo que ocurre en el cuento del sastre y el cliente, una pequeña historia que te hará reflexionar sobre un tema muy al orden del día: el cobro a los clientes. Te dejo que lo descubras por tu cuenta.


El sastre y el cliente

Seguro que alguna vez has tenido esta sensación. Haces lo mismo de siempre, le echas más ganas y más energía, y sin embargo no consigues repetir los grandes resultados que obtuviste en el pasado. Algo falla, lo presientes, pero no consigues identificar qué es lo que pasa. A lo mejor es que te está sucediendo lo mismo que al leñador, aquel trabajador muy motivado que pese a todos sus esfuerzos cada día cortaba menos árboles. Si no conocías su historia, no te la pierdas.


Cuento del leñador y su hacha

trabajamos con:

Medellín / Puerto Cabello

Álvaro Roldan Ochoa